CHINCHILLAS:

 La chinchilla es un animalito muy inteligente, vivaz, despierto, y sumamente curioso.  Son muy inquietos, y su belleza y la suavidad de su pelaje la hacen una mascota muy especial.

 Viven entre 10 a 15 años, y su peso adulto es de 450 a 800 gramos.  El color original (standard) es el gris, pero debido a mutaciones surgieron otros colores menos comunes como beige, blanco y negro.

 Es conveniente alojarlas en una jaula lo más amplia posible, con más de un nivel, y ponerles de sustrato marlo de choclo, que es muy abosorbente e inocuo para ellas.  No se recomienda utilizar piedritas de gato, ya que pueden inhalar el polvillo y traerles transtornos respiratorios.

 Disfrutan mucho salir de su jaula a dar un paseo diario, así pueden correr y jugar con sus dueños.  Algunas de ellas viven sueltas en la casa, y sólo usan su jaula para dormir.  

 Son animales nocturnos, debemos proporcionarles un lugar de descanso sin ruidos fuertes ni mucha luz, para que pueda dormir tranquila y no se estrese.
 
 Hay que tener especial cuidado con los accidentes, ya que por su temperamento movedizo, y porque son de asustarse, son frecuentes las caídas por altura, o que queden enganchadas en algún lugar peligroso.  Deben ser supervisadas, son roedores, pueden masticar cables.

 Requieren baños secos en polvo de carbonato de calcio, para mantener en buenas condiciones su pelaje.  Se pone una capa fina de polvo en un recipiente con bordes altos (puede ser un frasco vacío grande, del tipo aceitunas), la chinchilla se meterá dentro y se bañará en él.  Sólo hay que dejarlo unos 10 o 15 minutos, y retirarlo.  Este baño se hace 2 o 3 veces a la semana.

 Por ningún motivo se deben mojar ni bañar con agua, su pelaje no está preparado para ello.

 Son muy sensibles al calor, no soportan temperaturas mayores a 28ºC, en verano es conveniente refrescarlas con el aire acondicionado o ventilador.

 Si tiene dudas, consúltenos.