Coneja que llega a consulta con lagrimeo en los ojos. Luego de revisar los conductos lagrimales y ver que están tapados realizamos la radiografía donde se observan un crecimiento excesivo de las raíces de los dientes que comprimen los conductos. Esto suele ocurrir muy seguido en animales gerontes, y está relacionado con una dieta poco abrasiva (con predominio de balanceado), ya que las fuerzas de masticación producen cambios en las estucturas dentales, y un alargamiento de dichas raíces, de muy difícil solución.





Ésta es una micosis, hongos de la piel, relativamente frecuente en esta especie y que requiere tratamiento.  Además puede contagiarse al humano.