Uno de los grandes problemas que poseen la mayoría de los reptiles, es el mantenimiento de su temperatura corporal con respecto al medio ambiente. Hay especies que se adaptaron perfectamente como el Lagarto Overo, que esta adaptado al clima de Buenos Aires por ser su hábitat natural, pero por ejemplo los Geckos, Pogonas, Dragones, etc, no estan adaptados para nuestro clima, por lo que debemos calefaccionar la reptilera. 


  Las lámparas son la mejor opción para ello, pero lamentablemente se han difundido mucho las PIEDRAS CALEFACTORAS, las cuales las desaconsejamos. Esto es debido a que nuestra experiencia personal nos ha llevado a atender a muchos reptiles con graves quemaduras, muchas de ellas mortales. 


  Los reptiles padecen dolor, pero por algún motivo aún desconocido, no perciben bien las quemaduras, por lo que aunque se estén quemando la piel, siguen sobre la piedra hasta que son encontrados por sus dueños, por tal motivo, EVITE EL USO DE DICHAS PIEDRAS.