RATON DE LABORATORIO: 

 El ratón o Mus musculus domesticus, es poco elegido como mascota, pero aún así tiene sus seguidores.  

 Viven dos años en promedio, y tienen una larga cola sin nada de pelo, a diferencia de los jerbos que tienen la cola bien cubierta.  

Son simpáticos, dóciles y sencillos para tener en casa.  El más visto es el albino, pelaje blanco y ojos rojos, que es el que también se usa en las pruebas de laboratorio.  Son más mansos que los ratones comunes, ya que fueron seleccionados y reproducidos para su manejo diario.  

 Si bien en vida silvestre viven en grupo, no es para nada recomendable tener más de uno como mascota, son sumamente prolíficos y en poquísimo tiempo los dueños se verían desbordados.

 Los machos marcan territorio con orina, el principal inconveniente en cuanto a los cuidados es que ensucian rápidamente la cama, y despiden bastante olor, requieren limpieza de su recinto cada 3 o 4 días.  

  Son animalitos inteligentes y pueden inclusive aprender algunos trucos.