Hay dos enfermedades virales que se pueden prevenir con vacunas, que son RABIA y MOQUILLO CANINO. El problema que surge es que en Argentina no existen vacunas específicas para el hurón, por lo cual se aplican las usadas en caninos, lo cual podría llevar a que se presenten (con más frecuencia que en perros y gatos), efectos adversos relacionados a la vacunación.

MOQUILLO: 

   Es altamente contagioso, y en el caso de los hurones, tiene casi un 100% de mortalidad.  

   En los países donde hay vacunas específicas para hurones, las mismas son en base a tecnología recombinante, y también hay alguna marca que es a virus vivo modificado, en este caso podría ser más frecuente que haya aparejada alguna reacción colateral. 

   En Argentina no se comercializan estas vacunas, la que se utiliza en hurones es la vacuna canina Nobivac Puppy DP del laboratorio Intervet. Se recomienda que el paciente permanezca en sala de espera unos 30 a 45 minutos, ya que las reacciones más graves se presentarán en dicho lapso, si bien pueden presentarse hasta 24 a 48 hs después. 

   Los signos adversos pueden incluir: letargia, diarrea, vómito, dificultad para respirar y fiebre. En caso de que estas reacciones sucedan, se trata en forma inmediata con antihistamínicos, corticoides, adrenalina en casos graves, y terapia de fluídos y oxígeno en caso de ser necesario. 

   Como la vacuna que se utiliza en Argentina no es la específica para hurones, algunos autores prefieren administrar un ahtihistamínico previo a la vacunación. La utilidad de esta práctica es controvertida. 

  En otros casos, cuando YA hubo un antecedente de reacción indeseable en un animal, sí se utiliza un antihistamínico previo cuando va a aplicarse la vacuna siguiente. 

   Si la reacción adversa fue severa, se evalúa la posibilidad de no continuar revacunando, ya que el organismo se va sensibilizando a las vacunas, y ésto trae aparejado la posibilidad de una reacción más seria en las vacunas siguientes. 

   De todos modos y a pesar de los riesgos, nosotros recomendamos vacunar salvo casos puntuales, por la seriedad y la mortalidad que ocasiona el moquillo en esta especie. 

   El plan vacunal es a las 6, 9, 12 y 16 semanas. (Primera dosis, la traen del criadero de USA, y la segunda seguramente del lugar donde fue comprado). Luego una vacuna en forma anual. 


RABIA: 

   Al igual que en caninos y felinos, se utilizan vacunas a virus muerto (por tratarse la rabia de una zoonosis, enfermedad transmisible al humano, y la vacuna a virus muerto tiene 0% de posibilidad de provocar la enfermedad). 

  De todos modos no están disponibles en el país las vacunas de rabia que fueron aprobadas para hurones.

   Nosotros utilizamos la vacuna Novibac Rabia de Intervet. 

   Las indicaciones y riesgos son los mismos que los descritos en el punto anterior, y para minimizarlos se aconseja separar vacunas de moquillo y rabia por al menos 15 días.